miércoles, 2 de septiembre de 2015

Tecnología: cuándo mucho tiempo es demasiado tiempo.

¿Pasás frente a una pantalla -laptop, tableta o celular- la mayor parte del tiempo, incluso cuando tratás de dormir?
"Entonces estás en modo de supervivencia. Tu sistema nervioso simpático está funcionando a marchas forzadas. Supongo que te sentís hecho polvo a mitad de la tarde, lo cual significa que tu organismo está actuando a fuerza de adrenalina, noradrenalina, cortisol".
Esa es la descripción que la doctora Nerina Ramlakhan -experta en manejo de energía y técnicas para dormir del hospital de Nightingale en Londres- hace de alguien con adicción a la tecnología.
Pero ¿cómo funciona esta adicción? ¿Hay gente más proclive a ella? Y más importante aún, ¿cómo te podés curar de esa "enfermedad"?
En el perfil del paciente adicto se ven características básicas que se repiten: perfeccionistas, que quieren controlarlo todo y a menudo duermen apretando los dientes.
"Tienen el tipo de personalidad A: son personas automotivadas, competitivas, agresivas, sienten la imperiosa necesidad de hacer cosas", explican Ramlakhan.
"A las personas con esta tipología les resulta sumamente difícil desconectarse, no se pueden relajar, y si lo hacen se sienten exhaustos rápidamente".
"Incluso cuando ven televisión tienen pantallas múltiples. Tienen un nivel de hiperactividad producto del miedo a no estar en control", explica la doctora.
De hecho, para ella el individuo siente una suerte de gratificación cuando es capaz de pasar de página continuamente en el teléfono celular, lo cual llega a igualar la sensación que produce comer lo que nos gusta, hacer lo que nos entretiene o incluso tener sexo.
Y aunque muchos se precien de ser multitasking, esto, de acuerdo con la psicóloga Catherine Steiner-Adair, es un juego peligroso en particular para los niños.
"Estamos viendo una disminución de la memoria. No están desarrollando la parte del cerebro que es un musculo que necesita ejercitarse enfocándose en una sola cosa", advierte la psicóloga.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Las drogas en tu vida

 

Una droga es una sustancia que puede modificar el pensamiento, las sensaciones y las emociones de la persona que la consume. Las drogas tiene la capacidad de cambiar el comportamiento y, a la larga, la manera de ser.

 
 

Algunas drogas se consideran legales y otras, ilegales. La consideración de un tipo de droga como legal (como sucede con el alcohol o el tabaco) implica tan solo una regulación diferente de la producción y de la comercialización, y en ningún caso quiere decir que no sea peligrosa.

Todas las drogas comportan un riesgo y no existe consumo alguno que pueda considerarse totalmente seguro. El riesgo resulta de la combinación de tres factores: los efectos que provoca la sustancia, la manera de utilizarla (dosis, forma de administrarla, efectos que quieren obtenerse con ella) y la vulnerabilidad del consumidor.